Dirección y control: una reflexión desde el contexto de las ciencias médicas

Revista de Información para la Dirección en Salud (INFODIR). 2019;30(mayo-agosto)

Artículo de posición

 

Dirección y control: una reflexión desde el contexto de las ciencias médicas


Direction and control: a reflectionfromthecontext of medical sciences

 

Gladys Peñalver Sinclay1*
Lareisy Borges Damas1
Inerkys Veranes Garzón2
Lanais Peñalver Sinclay1

 

1 Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Facultad de Ciencias Médicas de la Provincia de Artemisa. Cuba.
2 Dirección de Cuadros del Ministerio de Salud Pública. La Habana, Cuba.

*Autora para correspodencia: anagladys@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

La enseñanza de las ciencias médicas como toda actividad humana, se presenta en los albores del nuevo milenio como factor social indispensable en función del crecimiento y desarrollo de la salud pública. Sin embargo, son diversas las consecuencias que con frecuencia se identifican como resultado de la falta de control al Proceso de Enseñanza-Aprendizaje, fluctuando desde las impuntualidades profesorales hasta los resultados desfavorables en el cumplimiento de los planes trazados lo que evidentemente, repercute de forma negativa en la formación integral de los futuros profesionales de la salud. Reflexionar acerca de la importancia del control en la dirección del Proceso Enseñanza Aprendizaje de las Ciencias Médicas es el propósito del presente artículo.

Palabras clave: control; dirección; proceso enseñanza-aprendizaje; ciencias médicas.


ABSTRACT

The teaching of medical sciences, like all human activity, is presented at the dawn of the new millennium as an indispensable social factor in terms of the growth and development of public health. However, there are several consequences that are often identified as a result of the lack of control over the Teaching-Learning Process, fluctuating from the teachers' unpunctualities to the unfavorable results in the fulfillment of the plans drawn up, which evidently has a negative impact. In the integral training of future health professionals. Reflecting on the importance of control in the direction of the Teaching Learning Process of Medical Sciences is the purpose of this article.

Keywords: control; address; teaching learning process; medical sciences.


 

 

Recibido: 11/01/2019
Aprobado: 05/02/2019

 

 

INTRODUCCIÓN

La universidad cubana se constituye como una institución fruto de una tradición histórica de casi tres siglos de constante lucha y búsqueda de caminos, que adquiere dimensiones propias a través del proceso de universalización de la enseñanza superior.(1)

El sector salud, sin dudas, es un foco importante de interés para cualquier empeño de resquebrajar las bases ideológicas y la continuidad de la obra revolucionaria. Por ello, son los Centros de Educación Médica Superior (CEMS), instituciones inteligentes cuyo encargo social es formar profesionales de la salud, integrales, con alto nivel científico, dotados de competencias y habilidades que le permitan dar solución con independencia y creatividad a los problemas más generales y frecuentes que se presentan en su contexto laboral y social, con acciones que promuevan cambios positivos en la situación de salud.

Por consiguiente, las dinámicas actuales del mundo moderno requieren que los directivos de las diferentes organizaciones incorporen las acciones de control a cada proceso, que permita realizar las adecuaciones necesarias en el marco del quehacer diario, donde los CEMS no quedan exentos. Por ello, en el Proceso de Enseñanza-Aprendizaje (PEA), el control desempeña un papel fundamental como mecanismo de retroalimentación para el desarrollo de los conocimientos y habilidades aplicables a cada contexto.

Sin embargo, es evidente la fisura entre el estado deseado durante la formación de los profesionales de la salud y la realidad, evidenciada en la práctica educativa actual de la universidad médica. Consecuentemente, el PEA se ve comprometido a causa del deterioro en los procesos de planificación, organización, control y evaluación de las actividades docentes, metodológicas, científicas, curriculares y extracurriculares, así como la no definición de estrategias que contribuyan al desarrollo de los proyectos de trabajo educativo y a la formación integral de los futuros egresados de las ciencias médicas. Es propósito de este artículo de posición reflexionar acerca de la importancia del control en la dirección del PEA de las Ciencias Médicas.

 

 

DESARROLLO

El término control se introdujo en la pedagogía cuando se comienza a analizar la enseñanza como un proceso de dirección del desarrollo de la personalidad de los escolares.(2)

El diccionario recoge entre las acepciones del control: la comprobación, inspección, registro, intervención, dominio, supremacía.(3) Para el doctor Pastor Castell el control es un medio de la dirección para cumplir la misión de la organización con calidad y eficiencia.(1) Definición que se asume en este trabajo por ser la que ofrece, de manera significativa, los elementos que permiten contextualizar el control al PEA de las Ciencias Médicas.

Un análisis del PEA desde tiempos más remotos, permite inferir la presencia de dos elementos sin los cuales no se podría hablar de este proceso: la actividad de dirección del profesor y la de aprendizaje de los estudiantes, de ahí su carácter bilateral por la existencia de estos elementos que constituyen una unidad dialéctica. En consonancia, todo aprendizaje supone una dirección, aún en los casos de autodidactas, la dirección está implícita en los textos y en el propio objeto de la educación que es capaz de dirigirse a sí mismo.

Desde haces varios siglos diversos autores que han ofrecido sus definiciones, al tomar como punto de partida dos elementos que se interrelacionan dialécticamente dirección y control. Al respecto la pedagoga Shukina en su libro "Teoría y metodología de la educación comunista en la escuela" plantea que el control acompaña a todo tipo de trabajo docente. Expresa además que la esencia del control radica en la necesidad de ayudar a los estudiantes.(4)

Por su parte, Guillermina Labarrere define el control como la categoría más general derivada de la función de dirección de la actividad cognoscitiva de los alumnos, el cual exige la utilización del resto de las categorías o sea, la evaluación, medición, y comprobación. En el proceso de control se produce una constante comparación de lo planificado con su cumplimiento. Por tal motivo no siempre tiene que estar relacionado con la expresión de una valoración, sino que simplemente se puede manifestar mediante los consejos que el profesor ofrece a los alumnos en el señalamiento de los errores, en las proposiciones de revisar el trabajo realizado, etcétera.(2)

Visto así, en el PEA por la sucesión de fases en las cuales se establece la relación profesor-alumno y en la que el profesor, organiza la actividad cognoscitiva de estos con el propósito de alcanzar los objetivos de la educación, el control se erige como herramienta indispensable para el cumplimiento de la misión de toda institución académica.

La unidad dialéctica de dirección de la enseñanza y el aprendizaje es de naturaleza contradictoria, pues de una parte la dirección supone la existencia de objetivos a alcanzar y una adecuada planificación, organización, control y evaluación, pero por otra parte, el aprendizaje está unido a la autoactividad de los alumnos, de tal manera que las formas más productivas de aprendizaje son aquellas en las que los alumnos despliegan mayor actividad.(2)

La formación de los profesionales de nivel superior es el proceso que, de modo consciente y sobre bases científicas, se desarrolla en las instituciones de educación superior para garantizar la preparación integral de los estudiantes universitarios, que se concreta en una sólida formación científico técnica, humanística y de altos valores ideológicos, políticos, éticos y estéticos, con el fin de lograr profesionales revolucionarios, cultos, competentes, independientes y creadores, para que puedan desempeñarse exitosamente en los diversos sectores de la economía y de la sociedad en general.(5)

En tal sentido, la dirección de la enseñanza en la Educación Médica Superior tiene sustentos importantes en el aparato conceptual pedagógico, psicológico y didáctico que los profesores utilizan en su desempeño docente.(6) En este contexto, la educación en el trabajo constituye una forma de organización docente importante que permite, el vínculo de los educandos con el objeto de profesión (individuo, familia y comunidad) garantizando el desarrollo de las competencias profesionales y de los modos de actuación en estrecha relación con los profesores, tutores y trabajadores de los servicios de salud. En Ciencias Médicas, la educación en el trabajo es la forma fundamental de organización del proceso docente-educativo en los años de estudios superiores de las carreras, en la que el estudiante recibe docencia y participa en la atención de personas sanas o de enfermos y contribuye, en alguna medida, a la transformación del estado de salud del individuo o la colectividad. En las carreras de la salud, la educación en el trabajo es la columna vertebral en la formación de los profesionales de la salud.(6)

Los autores de este trabajo alertan sobre lo nocivo que resulta la falta de control a las actividades de educación en el trabajo, si estas no se controlan pueden ser muy rutinarias, se pierde motivación y se corre el riesgo de convertirse vulnerabilidades que, pudieran influir en la formación de los futuros profesionales de la salud; si se tiene en cuenta que es esta la Forma de Organización de la Enseñanza que caracteriza la formación en las Ciencias Médicas, es ahí donde se materializa el conocimiento que el estudiante adquiere desde los primeros años y va consolidando en ese contacto directo con su profesión y a través de ese vínculo laboral en estrecha relación con los diferentes actores del proceso salud-enfermedad: el paciente, la familia, la comunidad y el equipo de salud.

Muy relacionado con lo anterior se encuentra la maestría de los profesores que desde las disímiles áreas de experticia, dirigen y controlan las diferentes formas de la educación en el trabajo, fundamentalmente: pase de visita médico y conjunto de enfermería, entrega y recibo de turno y de guardias.Es válido destacar que la calidad en el desarrollo de estas actividades guarda relación con el dominio pedagógico del profesor y las diferentes formas que adopta la dirección del PEA en la selección, preparación, control y evaluación de los profesores. Esta opinión conlleva a realizar una visión holística del control del PEA y preguntar ¿Quiénes son los controladores y los controlados en este proceso de enseñanza?

Es en el PEA donde el profesor es considerado un elemento fundamental. De ahí que la educación médica cubana concibe a los profesores como facilitadores educativos, con una alta profesionalidad, que ejercen su labor educativa a través del asesoramiento a cada estudiante, de modo que este pueda crear su propio conocimiento, a través de diferentes estilos y estrategias de aprendizaje, que le posibiliten cumplir todas las actividades laborales y docentes con calidad.

Estos profesionales deben servir de modelo moral. Los estudiantes durante las actividades curriculares y extracurriculares están en contacto directo con sus profesores, valorando sus actitudes, criterios, conocimientos, preparación, apariencia e incluso en muchas ocasiones sirven de patrón para imitar muchos rasgos de su personalidad. Al respecto el eterno Comandante en jefe Fidel Castro Ruz afirmó "El colectivo de profesores de una escuela tiene que servir de modelo moral para el colectivo de alumnos".(7)

Resulta oportuno subrayar que en la calidad educativa es importante la dignificación del docente, como persona permeada en todas sus dimensiones por el ejercicio de sus virtudes, el reconocimiento de su rol como formador y como pilar de la sociedad.(8)

De igual manera, las instituciones de educación médica superior tienen como misión la investigación científica y la docencia de pregrado y posgrado. Además, dentro de sus funciones está contribuir a la solución científico metodológica de los problemas que se presentan en el proceso de formación para su perfeccionamiento, con la introducción y generalización de los resultados en la práctica pedagógica, así como, la de apoyar las actividades que realizan los distintos colectivos metodológicos cuando lo soliciten, elaborar materiales de ayuda para la adecuada gestión de formación, así como proyectar y ejecutar programas de capacitación al claustro.(5)

En tal sentido, cada profesor, metodólogo, tutor, jefe de servicio, de sala, de departamento, es considerado un controlador o controlado del proceso, indistintamente. Su función fundamental estará dada por la sistematicidad, la responsabilidad, la aplicación juiciosa de los conocimientos y habilidades, la profesionalidad y consagración con que se ejecute las acciones de asesoramiento y control, que permitan corregir las deficiencias que se presenten durante las actividades a desarrollar. También es prioridad de los profesores proporcionar una enseñanza creadora a partir de sus capacidades para identificar las características de sus alumnos, determinar la lógica de su clase, seleccionar adecuadamente, los métodos y medios de enseñanza, así como, aplicar correctamente los procedimientos de control y evaluación.

Es el departamento el nivel básico de dirección de la facultad, del instituto, del colegio o del centro universitario municipal donde se gestan los procesos docentes, asistenciales, administrativos e investigativos; al frente del cual se encuentra su jefe como autoridad máxima, responsabilizado del asesoramiento, la evaluación y el control del desempeño de los docentes. Resulta importante señalar que el trabajo científico metodológico del profesor juega un papel fundamental al permitir innovar y perfeccionar la práctica educativa con el propósito de fusionar la teoría y la práctica adquiriendo el aprendizaje de los estudiantes y el perfeccionamiento del proceso docente educativo.

También es menester de los jefes de departamento como controladores del proceso la coherente elaboración de los planes de trabajo metodológicos que son herramientas esenciales para el control y la evaluación.(5)

Estos profesionales durante la ejecución del PEA son controlados por sus superiores y deben poseer plena conciencia de que son sujetos a un proceso de control. Evidentemente, para medir el alcance y la magnitud de la idoneidad ética y pedagógica, así como, el estado de cumplimiento del encargo social en la creación, desarrollo y transmisión de la ciencia, la técnica, la cultura y su extensión en el medio social; se realiza anualmente, la evaluación profesoral como la herramienta de control. Esta actividad promueve la cultura de evaluación de la calidad de las actividades docentes desde los servicios e instituciones de salud, necesaria en las actuales condiciones de perfeccionamiento del Sistema Nacional de Salud y la Educación Médica.

Sin embargo, persiste la existencia de la tendencia homogeneizadora, haciendo similares las evaluaciones de los docentes, por lo que se obvia el enfoque personológico con injustas diferenciaciones de sus desempeños.

La evaluación no siempre revela las potencialidades y necesidades de superación del docente para la proyección individual de su desarrollo profesional. En ocasiones se presentan incongruencias entre los resultados de la evaluación profesoral y los evaluadores por falta de control y exigencia del convenio individual y el plan de superación profesional.(9)

Ahora bien, si quiere lograr la formación de un verdadero profesional competente, dotado de los conocimientos y habilidades necesarios para su exitoso desempeño, se impone entonces, sistematizar la actividad del control del PEA en todas sus aristas, con excelencia y calidad. En correspondencia con lo antes planteado es necesario que el trabajo metodológico de los centros universitarios se proyecte en función de dar solución a las dificultades detectadas en los procesos de evaluación, para que se propicie el correcto desarrollo del proceso docente en este sentido y se pueda cumplir el fin y el objetivo que se plantea en este nivel de enseñanza.

En la actualidad las profundas transformaciones realizadas en el Sistema Nacional de Salud cubanas y la Educación Médica, así como, las crecientes demandas nacionales e internacionales en este campo, exigen trabajar cada vez más con estrategias integradoras que respondan a la calidad de la formación y desarrollo del capital humano en salud. Son grandes los retos y desafíos que enfrentan las instituciones universitarias de la salud, nuevos paradigmas se abren paso; el ingreso a la universidadse ha masificado ampliándose las diferentes vías de ingreso a las carreras de ciencias médicas, se han diversificados los campos de estudio y se innova en nuevos modelos de formación. Sin lugar a dudas, todos estos cambios necesitan un asesoramiento y un acompañamiento oportuno, sistemático así como, un grupo de acciones de control y evaluación de la calidad, como herramienta para consolidar el cambio de paradigma de los servicios de salud en su nueva dimensión académica.

Consiguientemente, la educación médica requiere un compromiso generalizado a la acción. Cada centro académico debe establecer responsabilidad para con el bienestar de la comunidad, a través de la investigación, la promoción y un ambiente de aprendizaje adecuado. El proceso docente-asistencial-investigativo no es solo un concepto integrador o un proceso sistémico que demanda de coordinación y participación entre los distintos elementos; se trata de una estrategia en la dirección y la responsabilidad de todos en la enseñanza y la práctica médicas.(10)

Es por ello que, para las universidades cubanas resulta un verdadero reto formar profesionales de la salud cuyos valores respondan a una actuación profesional responsable y comprometida con la solución de los problemas de su entorno laboral, demostrando competencia en su desempeño y una actuación ciudadana digna de los más altos valores morales que distinguen nuestra sociedad.(11)

Lógicamente, la acción de control requiere desarrollar habilidades que la conviertan en un recurso eficaz, generalmente, se aplican los controles al resultado del proceso y no al proceso en sí mismo: al concluir una estancia, una rotación, una disciplina, una tarea se aplica un examen que evalúa y controla los resultados del proceso. No obstante, las dinámicas vigentes del mundo moderno exigen que los directivos de los Centros de Enseñanza Superior realicen acciones de control a cada uno de los procesos que allí se acometen: docentes, asistenciales, investigativos y extracurriculares, lo que permitiría realizar las adecuaciones necesarias para el logro de un eficiente funcionamiento del PEA. Es evidente que, en el PEA, el control juega un papel fundamental como mecanismo de retroalimentación para el desarrollo de los conocimientos y habilidades aplicables a cada uno de los procesos. "El mejor gerente es quien mejor controla y quien más supervisa y toca los problemas sin informes burocráticos, casi siempre esconden negligencias abundando en justificaciones".(12)

Es por ello que para alcanzar los propósitos deseados y la satisfacción de todos, debe procurarse un clima cotidiano adecuado en las salas hospitalarias y otros escenarios docentes, de disciplina, puntualidad, vestuario correcto, orden con rigor y sistematicidad en el trabajo, respeto, higiene y, por qué no decirlo, de solemnidad.(6)

Se trata de un mecanismo de control bien planificado, consensuado, con propósitos bien definidos, que involucre a todos los actores que de una forma u otra participan en este proceso. Por otra parte, cuando el control se ejerce de manera desmedida, sin un propósito bien definido, solo para cumplir una cantidad predeterminada sufre una deformación, conocida como el control por el control, esto representa una desviación, de su esencia y su conversión en un instrumento de presión y coacción de los niveles superiores a los inferiores y puede ocasionar para estos últimos al no ver claro lo que se pretende o en cada ocasión recibir una orientación diferente, lejos de trabajar para la mejora continua traten de encubrir los errores.(1)

En consonancia, en el PEA cada acción de control obedece a una planificación general, agrupada por área del conocimiento, disciplina, estancia, rotación, asignatura o cualquiera de las modalidades de la educación en el trabajo. Por simple que parezca, desde el pase de lista, estamos realizando acciones de control, los controladores y controlados deben tener conciencia de esto. Todo lo anterior se produce en ciertas condiciones de espacio y tiempo y en relación con un enfoque sistémico.(6)

La academia como institución con acciones integradas de acompañamiento y control debe preparar a los estudiantes para que estos desarrollen competencias, habilidades y modos de actuación independientes que les permita enfrentarse, a situaciones nuevas y los conduzcan a la toma de posiciones, coherentemente, en momentos decisivos, en aras de lograr bienestar, salud y calidad de vida en la población.

El control es una acción permanente de todo controlador, cuando esta no se materializa se presentan las dificultades que obstaculizan el logro de los objetivos de la organización. Es una función administrativa que consiste en medir lo que se realiza, compararlo con lo planificado, detectar las desviaciones, tomar las medidas correctoras.(1)

Un elemento de extrema importancia que se debe establecer como prioridad entre los aspectos del control en las instituciones académicas lo constituye el académico, o sea las condiciones de los escenarios docentes, así como fomentar el empoderamiento y las relaciones de todos aquellos que integran esa institución. Para un mejor desarrollo del PEA, las condiciones físicas, y de infraestructura que forman parte de las características medioambientales en las que se desarrolla el proceso hay que tenerlas muy en cuenta, el acondicionamiento apropiado con el empleo de las tecnologías necesarias. La observación como método de control para conocer las condiciones medioambientales es un proceder tan importante como el control del PEA.El ambiente de trabajo de cada escenario es muy importante. Este penetra por sí, sin palabras, se transmite de unos a otros, generalmente de los más viejos a los nuevos, cotidiana y sistemáticamente, en diferentes momentos.(13)

Ciertamente, el control es un proceso socialmente necesario, inherente al hombre, de legitimación cultural que se ha constituido como un mecanismo de progreso social en la búsqueda de vías, formas y recursos que permitan perfeccionar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el ámbito de las Ciencias Médicas, de manera que propicie las condiciones para la formación integral de un sujeto más pleno, más comprometido, más audaz, reflexivo, crítico, independiente, con alto nivel de autoestima, con sólidos valores, capaz de autorregularse, autoperfeccionarse, de promover sus capacidades comunicativas, creativas y de enfrentar coherentemente, los desafíos y problemáticas que se presenten en su objeto de trabajo.

 

 

CONSIDERACIONES FINALES

La dirección y control son herramientas instructivas y educativas, puestas al servicio de valores universales y contextuales particulares, para la obtención de información y evidencias representativas del estado de desarrollo del proceso de aprendizaje individual o grupal de los estudiantes, que se someten a la interpretación y comprensión de la realidad para emitir juicios de valor que conducen a la toma de decisiones, con el único propósito de mejorar la calidad el PEA.

Los complejos retos que hoy el mundo le plantea a la enseñanza de las Ciencias Médicas exigen que el control en su carácter integrador, holístico y personológico, sea un componente catalizador, responsable de todos los procesos de cambio y desarrollo que se producen en el PEA.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Castell FloritSerrate P. Saber qué hacer en la dirección de la Salud Pública. La Habana: Política; 2013.

2. Labarrere Reyes G. Pedagogía. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1988.

3. Ministerio de Educación. Diccionario Manual de la Lengua Española. La Habana: Imprenta Nacional; 1962. p. 587.

4. Shukina GI. Teoría y metodología de la educación comunista en la escuela. La Habana: Editorial pueblo y educación; 1978.

5. Reglamento de trabajo docente y metodológico de la Educación Superior, Resolución No. 2/2018, Gaceta Oficial de la República de Cuba, Nº 25, edición ordinaria. 21 Jun 2018 [acceso 5/12/2018]. Disponible en: https://www.gacetaoficial.gob.cu/pdf/GOC-2018-O25.rar

6. Serra Valdés MA. El trabajo educativo en la Universidad de Ciencias Médicas en el contexto histórico actual. Rev. Habanera de Ciencias Médicas. 2013 [acceso 5/12/2018];12(4):637-49. Disponible en http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/165/205

7. Castro Ruz F. Discurso Acto de graduación de 10 658 egresados del "Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech". Ciudad Libertad, La Habana; 1981 [acceso 5/12/2018]. Disponible en: http://www.fidelcastro.cu/es/discursos/discurso-pronunciado-en-el-acto-de-graduacion-de-10-658-egresados-del-destacamento

8. Jara Gutiérrez NP, Díaz-López MM. Políticas de evaluación del desempeño del docente universitario, mito o realidad. Educ Med Super. 2017 [acceso 21/12/2018];31(2): [aprox. 15 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412017000200018

9. Hernández Cubilla MM, Vivas Bombino L. La evaluación profesoral como fortaleza para el proceso docente. Rev. Ciencias Médicas Pinar del Rio. 2018 [acceso 5/12/2018];22(4):650-2. Disponible en: http://www.revcmpinar.sld.cu/index.php/publicaciones/article/view/3675

10. García Yllán LM, López Gutiérrez I. Binomio estudiante-profesor: componentes claves del proceso enseñanza aprendizaje. EDUMECENTRO. Sep 2016 [acceso 8/12/2018];8(3):216-23. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2077-28742016000300016&lng=es

11. Regal García M, Corrales Reyes LI, Reyes Pérez JJ. La formación axiológica en los profesionales cubanos de la salud: una mirada hacia la universidad. Revista Habanera de Ciencias Médicas. 2015 [acceso 5/12/2018];14(1):79-88. Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/488

12. Castell-FloritSerrate P. Glosario gerencia en Salud. La Habana: MINSAP; 2001.

13. Núñez de Villavicencio Porro F. Consentimiento educado vs: Consentimiento informado. Rev Cubana Salud Pública. Dic 2006 [acceso 5/12/2018];32(4). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-34662006000400011&lng=es

 

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses.

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